El caso Dieselgate de Volkswagen, o el escándalo de las emisiones, se dio a conocer en septiembre de 2015 cuando el EPA norteamericano descubrió que los valores de NOx (óxidos de nitrógeno) emitidos por los motores TDI de la marca eran mucho mayores que en las pruebas de homologación.
¿Caso Dieselgate? ¿En qué consiste? Simplemente, Volkswagen, utilizaba un software en los motores 1.2, 1.6 y 2.0 TDI EA 189 que detectaba cuando el coche estaba en proceso de homologación para reducir las emisiones contaminantes y pasar las pruebas; es decir, que los motores Volkswagen estaban trucados de manera que cuando el software introducido en el coche de manera oculta detectaba una revisión, realizaba unas emisiones acordes a lo que el fabricante había declarado. Y de igual manera, cuando el vehículo no estaba sometido a ningún control, llegaba a emitir hasta 30 o 40 veces más.
El TJUE dictamina que El ‘Dieselgate’ se podrá perseguir en los tribunales nacionales de la Unión Europea, es decir, en su sentencia, el Tribunal de Justicia responde que, cuando determinados vehículos han sido equipados ilegalmente por su fabricante en un Estado miembro (Alemania) con un software que manipula los datos relativos a las emisiones de los gases de escape antes de ser adquiridos de un tercero en otro Estado miembro, el lugar de materialización del daño se halla en este último Estado miembro.
Esta sentencia, abrirá, sin duda, la puerta a miles de reclamaciones individuales solicitando devolución de vehículos «Volkswagen, Seat, Audi o Skoda.
A nuestro entender, un colectivo que puede estar bastante afectado sería el Taxista.